Es lo ha ocurrido recientemente con la compañía Baby Einstein, que se enfrenta a una demanda colectiva por prácticas de mercado engañosas. Al parecer los videos no eran tan educativos ni beneficiosos como se pensaba.
Baby Einstein fue fundada en 1997 por Julie Aigner Clark. La idea primordial era hacer contenidos audiovisuales para niños menores de 2 años, sector de mercado no explotado todavía.
"Los programas que de verdad son educativos (refiriéndose a "Sesame Street" o su versión india version "Gali Gali Simsim") tienen objetivos claros de aprendizaje. Por ejemplo, si deciden que un segmento del programa debe enseñar la letra J, harán un test con niños para saber si realmente reconocen la letra J. Si no funciona, desecharán el metraje y volverán a empezar"
Con estas pruebas en la mano, la Campaign for a Commercial-Free Childhood (CCFC) protestó ante la Comisión Federal de Comercio contra Baby Einstein, Brainy Baby y la productora Baby First TV, alegando falsa publicidad. La queja no pareció tener demasiada repercusión, por lo que la CCFC se reunió con unos abogados especializados en salud pública, y ahora Disney tiene la obligación de devolver el importe de los videos a aquellos padres que los adquirieron después del 2004.
MÁS INFORMACIÓN:
Entrada de la wikipedia "Baby Einstein"
Página oficial de Baby Einstein
Percepción y aprendizaje en los bebés (pdf)
Explicación en profundidad del estudio
En este blog Colin Beavan explica como entretiene a su hija prescindiendo de la TV